Respecto a la candidatura de un pastor a la primera magistratura de la Nación, siempre existen posturas, las que surgen usualmente del interrogante que plantea si un cristiano puede o no dedicarse a la política. Pero creemos, que esa discusión en gran parte está concluida y el consenso general es que no solo es una posibilidad, sino una necesidad.
En estos días, las redes sociales están atiborradas de encuestas e ideas acerca de la posibilidad de que el pastor Dante Gebel sea candidato a presidente de la Argentina en las próximas elecciones. Pero antes de favorecer posiciones y diferencias, es importante considerar algunos elementos. En principio, sin tener una declaración oficial concreta del pastor al respecto, aclaramos que nos movemos en el campo de las hipótesis.
Quien ha tenido una trayectoria de ministerio tan ardua como el pastor Dante Gebel, en la que ha primado la organización, la excelencia y la claridad en los objetivos, no es probable que improvise en una determinación tan importante, y más en relación a la polí-tica, y yendo más allá a la política en Argentina con sus conflictos.
En los últimos años, sí hemos visto como muchos linderos antiguos se han traspasado, con ideas y leyes contrarias a las Sagradas Escrituras, con total indiferencia respecto de los denominados valores cris-tianos, que provienen obviamente de la Biblia y de la   Constitución Nacional. Y todo esto sin tener en cuenta, ni al papa, ni a la iglesia católica, ni a la iglesia evangélica.
Más allá de la economía, que no deja de tener un valor gravitante cuando de elecciones se trata, no podemos obviar, la terrible cuestión del aborto, de la ideología de género, de la violencia en las calles, el deterioro del sistema de salud y la ruptura en muchos ámbitos del llamado tejido social; y la corrupción, que por años ha golpeado al país y sigue manifestando sus efectos.
Lo que muchos entendemos, es que quien asuma la responsabilidad de una candidatura, como también de una gestión en concreto, tendrá la responsabilidad de trabajar estas cuestiones o enfrentar los desafíos. Pero la cuestión va mucho más allá. La política suele codearse con las instituciones religiosas a las que ve en muchos casos como un mal necesario y en otros como un medio útil para acercarse a las personas o utilizar su alcance social, para beneficiarse electoralmente. Muchas de estas instituciones u organizaciones religiosas, a nivel provincial y nacional, se sienten cómodas en su relación con la política, sin embargo, esto escapa del ideal de la iglesia, que es no solo afectar a la gente en cuestiones sociales, sino principalmente con los valores del evangelio.
Ahora bien, sabemos que en cada armado político y más cuando es nuevo, hay personas que vienen de trasfondos diferentes y aportan su visión a la fuerza nueva. En muchos casos, los aportes son acordes a los valores de quien forma el partido y le va dando su impronta y en otros casos, el nuevo partido es el refugio de muchos que, con ideas viejas o alejadas de los valores del nuevo partido, procuran introducirlas, imponerlas y mantenerlas.
Por otra parte, no ignoramos que muchos medios, y aun las redes sociales tienen un gran peso en la opinión pública, tanto para brindar información cierta, como también para desinformar, y atacar sistemáticamente a las personas.
El pastor Gebel es un gran comunicador y lo acompaña un gran equipo, con experiencia en el campo de la comunicación, y creemos que no ignora la importancia e influencia que esta tiene hoy en impacto y construcción de poder. El tiempo dirá cómo el candidato se plantará, mediáticamente hablando. Y esto se verá claramente en la implementación del marketing de campaña, como en la interacción con el periodismo —históricamente opuesto a la iglesia evangélica.
Aún no sabemos qué plataforma presentará Consolidación Argentina, por lo que conjeturar, sería un acto apresurado e irresponsable. Y cuando hablamos de plataforma, nos referimos a la presentación de posiciones respecto a la cuestión social, económica, sanitaria, educativa, de seguridad, política exterior, economía, equilibrio fiscal, y otras.
Desconocemos, más allá de los nombres que han trascendido, qué otras personas están involucradas en el proyecto, por lo que cualquier juicio sería apresurado.
Como cristianos, antes de suponer, debemos preguntar, consultar, informarnos, pero sobre todas las cosas orar, para que Dios guíe a Dante Gebel en este proceso y cumpla su Perfecta Voluntad.
Hoy, se está tomando el pulso de la opinión pública. Y lo virtual lleva mucha ventaja.
Hay algunas preguntas que requerirán respuesta, más temprano que tarde, por parte del candidato:
¿Hay cuestiones de radicación que pueden afectar la habilitación de su candidatura?
Considerando que la naturaleza de ambas funciones por motivos importantes y obvios no son compatibles : ¿tomará licencia en su labor pastoral, al volcarse de lleno a la política?
¿Son los responsables del armado partidario, de la vieja política o gente nueva? Amanecerá y veremos.
Mientras tanto, hagamos lo que sí está a nuestro alcance: orar por quienes incursionan en política, introduciendo en el sistema los valores de Cristo, que nuestra Nación tanto necesita.—